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Las dimensiones del poder urbano

En los últimos años, la cuestión urbana ha irrumpido con fuerza en el ámbito político. Los números hablan por sí mismos: más de la mitad de la población mundial vive en las ciudades. En el caso de Europa, las ciudades concentran casi el 70% de la población, el 70% de los puestos de trabajos y servicios, generan el 85% del PIB de la Unión Europea y también la mayor parte de las externalidades negativas asociadas a los procesos de urbanización y desarrollo económico. Dicho de otro modo, las ciudades se han convertido en lugares estratégicos a la hora afrontar los retos (sociales, económicos, ambientales, territoriales y de gobernanza) del desarrollo sostenible.

La asociación entre desarrollo urbano y sostenibilidad está en la base de los recientes procesos de agenda urbanaimpulsados en todos los niveles: global (Nueva Agenda Urbana, 2016), europeo (Pacto de Ámsterdam, 2016); nacional (Agenda Urbana Española, 2018); regional (Agenda Urbana de Andalucía, 2018), transnacional (Agenda Urbana del Eixo Atlántico para la Eurorregión Galicia-Norte de Portugal, 2016) y local (Agendas 21L, que están evolucionando hacia agendas urbanas).Se trata de un fenómeno inédito, no solo por la multiplicidad de agendas promovidas en solo dos años, sino porque la dimensión urbana nunca había tenido tanta visibilidad política. Se observa, además, un efecto de alineación entre las agendas mencionadas.

Por otra parte, como consecuencia de la Conferencia Hábitat III (2016) de la OECD, UN-Habitat y Cities Alliance han lanzado el National Urban Policy Programme, una iniciativa destinada a promover la puesta en marcha de Políticas urbanas de alcance nacional para coordinar y articular estas agendas y el desarrollo urbano sostenible de los distintos Estados (OECD/UN-HABITAT, 2018). Este hecho es significativo en tanto que pocos países han contado con una Política nacional explícita deo paralas ciudades (Van der Berg et al., 2007).

Política urbana y desarrollo sostenible se han convertido, de este modo, en un elemento cardinal de la retórica política. Sin embargo, los gobiernos parecen pasar de soslayo ante un asunto crucial: el poder real de las ciudades para adoptar decisiones y transformarlas en acciones dirigidas a resolver sus retos de desarrollo urbano. La idea no puede ser más intuitiva: para hacer cosas es necesario tener poder, lo que lleva a plantear la cuestión de si las ciudades están suficientemente empoderadas para responder a estos nuevos retos de alcance “glocal”. No cabe duda de que abordar este asunto implicaría revisar el actual equilibrio de poder entre los distintos niveles territoriales de cada Estado, un terreno a todas luces movedizo.

Más allá del debate sustantivo, la cuestión del poder urbano plantea un interesante desafío de orden metodológico: ¿Cómo medir y comparar el poder de las ciudades? En una primera aproximación, un grupo de investigadoras, algunas de ellas miembros del IDL-UAM, acaban de presentar los resultados de una investigación sobre el poder de las ciudades globales, patrocinada por el Ayuntamiento de Madrid, la Unión de Ciudades Capitales Iberoamericanas y la Fundación Alternativas. En el estudio se comparan los casos de Buenos Aires (BA), Madrid (MA), Ciudad de México (ME) y São Paulo (SP).

El punto de partida es definir qué se entiende por “poder de las ciudades” en términos operativos. A tal fin, la propuesta parte de una reflexión acerca de los recursos necesarios para decidir y actuar. El diseño metodológico propone descomponer el concepto en cinco dimensiones: política(capacidad de influencia del gobierno local en el ámbito político nacional), jurídica(autonomía para decidir y actuar sobre los asuntos de su territorio), económica(suficiencia y autonomía sobre el gasto y el ingreso), organizativa(capacidad de organización y gestión de la ciudad); y relacional(capacidad de relacionarse con otros actores para alcanzar objetivos comunes).

Para explorar la cuestión, se administró un cuestionario a perfiles técnicos y políticos de las cuatro ciudades. Las respuestas al cuestionario (n=42) permitieron validar las cinco dimensiones incluidas en la operacionalización del concepto de “poder urbano”. Dicha validación se produce cuando al preguntar por la relevancia de las dimensiones del poder urbano, cada una de ellas es situada entre los valores 4 y 5 de la escala (escala: 1-5). El análisis agregado reveló un dato llamativo: de las cinco dimensiones, la más relevante es la relacional, seguida de la económica y la política. En el conjunto, las menos relevantes son la organizativa y jurídica (Gráfico 1).

Gráfico 1. Relevancia de las dimensiones del poder urbano

Fuente: Elaboración propia[1]

El dato relativo a la dimensión relacionalconstituye un hallazgo en tanto que lo esperable sería que la máxima relevancia hubiera sido concedida a las dimensiones más clásicasdel poder, esto es: la económica y la jurídica. Este resultado pondría de manifiesto que, al menos para las ciudades globales(Sassen, 2001), las relaciones constituyen un factor fundamental de poder. Es importante tener presente que este tipo de ciudades se distingue de otras realidades urbanas por su posición central en los procesos de escala mundial (económicos, demográficos, tecnológicos, ambientales, culturales) y por su estrecha interrelación (Velasco, 2018). Por ello, surge la cuestión de si la pauta se repetiría en el caso de ciudades de menor tamaño.

En todo caso, puede afirmarse que existe suficiente evidencia para justificar una reflexión acerca del actual estatuto institucional de las ciudades, su capacidad real de dar una respuesta adecuada a los retos de desarrollo sostenible en un contexto globalizado y los recursos más relevantes para lograrlo. Por ahora, este trabajo constituye una contribución en esta dirección y es que “un viaje de mil millas comienza con el primer paso” (Lao-Tse).

El informe “Más poder para la ciudad global: una alianza iberoamericana” puede descargarse de la web de la Fundación Alternativas en el siguiente enlace: http://bit.ly/Opex95-2018

 

Referencias

OECD/UN-HABITAT (2018). Global State of National Urban Policy, OECD Publishing, Paris/UN-HABITAT, Nairobi https://doi.org/10.1787/9789264290747-en.

Sassen, S. (2001). The global city. New York: Princeton University Press.

Van der Berg, L.; Braun, E. y J. Van der Meer (2007). National Policy Responses to Urban Challenges in Europe, Hampshire: Ashgate Publishing Limited.

Velasco Caballero, F. (2018). “El Derecho de las ciudades globales”, Anuario de Derecho Municipal 2017, 11: 23-40.

[1]P3.Por favor, lea con atención las siguientes DIMENSIONES DEL PODER URBANO. Valore la IMPORTANCIA que tiene cada una de ellas a la hora de hacer frente a los retos de las ciudades. La escala de valoración es: Muy poca (1), Poca (2), Bastante (3), Muy necesaria (4), Imprescindible (5).

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