Jurisprudencia

Tribunal Supremo

By 30 noviembre, 2018 No Comments

STS 430/2018:Valoración de un suelo no urbanizable como urbanizable cuando se destina a la ejecución de sistemas generales (Parque urbano), aunque la obra se enmarque dentro de un proyecto de rehabilitación de un área degrada.

STS 430/2018, de 19 de marzo:El Tribunal Supremo desestima el recurso de casación interpuesto por el Ayuntamiento de Linares contra la sentencia de 21 de marzo de 2016 del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía desestimatoria de las pretensiones de la recurrente contra la resolución de la Comisión Provincial de Valoraciones de Jaén de 25 de enero de 2006, por la que se fija el justiprecio de una parcela de una Zona de Reserva para ampliación del Patrimonio Municipal del Suelo.

La parcela que origina el conflicto tiene una extensión de 63.915 metros cuadrados, estando clasificada como suelo no urbanizable y calificada como Reserva para ampliación del Patrimonio Municipal del Suelo. Tras la obtención de los terrenos se ejecutó la obra contemplada en el “Proyecto de recuperación y rehabilitación del área degradada por la actividad minera y urbana” por parte de la Consejería de Medio Ambiente, que comprendía la construcción de un estanque artificial, electrificación para el alumbrado de viales, la construcción de un cerramiento perimetral, pavimentación de viales interiores, acerado de baldosas, jardinería y mobiliario urbano.

Lo que se discute en esta ocasión es si la valoración de dicho suelo clasificado como no urbanizable debe valorarse como tal, como sostiene el Ayuntamiento de Linares, o como urbanizable, en aplicación de la doctrina de los sistemas generales tal y como mantiene la Junta de Andalucía. La sala de instancia dio respuesta a esta cuestión de forma favorable para la administración autonómica, ya que, aunque no se cuestiona que el terreno tuviese la clasificación de suelo no urbanizable, la aplicación de la doctrina sobre la valoración del suelo destinado a Sistemas Generales (STS de 14 de diciembre de 2010) es clara,  ya que la actuación se ha concretado en la creación de un Parque Periurbano que contribuye a “crear ciudad”, por lo que resultaría de aplicación el artículo 27 de la Ley 6/1998, de 13 de abril, sobre Régimen del Suelo y Valoraciones.

En casación se confirma dicha postura por parte del Tribunal Supremo que no acoge ninguno de los motivos esgrimidos, en particular, rechaza el argumento de que el suelo debe valorarse como no urbanizable tal y como está calificado, ya que la expropiación responde, según la recurrente, a una reserva del Patrimonio Municipal del Suelo y no a un sistema general del PGOU, siendo, además, la única finalidad la de regenerar una zona degradada para ejecutar una subvención de la Junta de Andalucía. Dicha tesis no se acoge ya que no desvirtúa los hechos probados en la sala de instancia, es decir, no discute que el resultado de la actuación haya sido la construcción de un parque urbano para disfrute de la ciudadanía debidamente vallado y dotado, además de integrado en la trama urbana.

No cabe sino pues desestimar el recurso de casación, aplicando la doctrina anteriormente mencionada, y valorar los terrenos como urbanizables, ya que lo contrario supondría una discriminación «in peiusa sus propietarios, quienes, de no tasarlos como urbanizables, se sacrificarían a cambio de la retribución correspondiente al suelo rústico para que los demás se beneficien de la expansión ciudadana y del consiguiente incremento del valor de sus predios».

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