Jurisprudencia

TS – Funcionarios

STS 1198/2019. El cese del personal funcionario nombrado mediante libre designación debe ser motivado.

STS 1198/2019, de 19 de septiembre. Un funcionario interpone recurso de casación contra la sentencia de la Audiencia Nacional que desestimó su recurso contencioso-administrativo contra la resolución del Presidente del Consejo de Seguridad Nuclear que disponía su cese, así como el acuerdo del CSN anunciando la provisión de su puesto de trabajo.

El funcionario recurrente llevaba 15 años en el puesto de trabajo, para el que fue nombrado en turno de libre designación. Según se desprende de los hechos, su cese se debe a la acusación dirigida a sus superiores jerárquicos de querer modificar el protocolo de sucesos en centrales nucleares “por la puerta de atrás”, en una reunión en la que rechazó retractarse. 6 días después de la reunión le fue notificado el cese, que no contaba con motivación alguna.

La AN desestimó el recurso al entender que la lógica del nombramiento de personal mediante el sistema de libre designación era trasladable también a su cese. De este modo, la exigencia de motivación se limitaría a una referencia a que las condiciones que deben concurrir en el nombrado ya no se estiman suficientes como para depositar en él su confianza. Considera que las razones del cese (pérdida de confianza) deben considerarse implícitas en el cese mismo, sin que sea exigible exponer las razones por las que se ha perdido la confianza.

El TS comienza analizando la normativa sobre el sistema de libre designación y extrae una serie de criterios generales para las plazas funcionariales provistas con ese sistema. Sobre esa base, desgrana los criterios jurisprudenciales que la Sala ha ido destilando en relación con la motivación. La motivación es un medio para prevenir la arbitrariedad, de forma que deben ser visibles las razones esenciales o fundamentales de la decisión de que se trate.

Por ello, considera que el acto del cese también debe estar motivado más allá de la mera constatación de que quien cesa tiene la competencia para hacerlo. El funcionario cesado debe poder conocer por qué las razones de oportunidad que llevaron a su nombramiento ya no concurren. Esas razones no serán enjuiciables, pero es exigible que se expliciten.

Por lo demás, reprocha a la AN que admita la ausencia de motivación y busque, en su lugar, una motivación implícita.

En consecuencia, el TS anula la resolución del cese. No obstante, desestima la pretensión resarcitoria y de reposición en el puesto, por lo que se rechaza la impugnación de la convocatoria.

Texto completo en CENDOJ (Roj: STS 2798/2019 – ECLI: ES:TS:2019:2798).