Jurisprudencia

TS – Recaudación tributaria

By 4 mayo, 2021mayo 5th, 2021No Comments

STS 1309/2020. El principio de buena administración impide que la Administración tributaria, incluso en período ejecutivo, inicie el procedimiento de apremio ignorando la solicitud de aplazamiento o fraccionamiento de pago efectuada por el obligado tributario.

STS 1309/2020. La Sentencia de la Audiencia Nacional, desestimatoria del recurso contencioso-administrativo deducido frente a tres providencias de apremio, es recurrida en casación por una entidad mercantil. En la misma se niega la posibilidad por parte del contribuyente de paralizar el procedimiento ejecutivo, solicitando el aplazamiento o fraccionamiento del pago de la deuda tributaria antes de notificarse la providencia de apremio. La AN entiende que el único límite dispuesto por el legislador en período ejecutivo es la imposibilidad de enajenar los bienes embargados por la Administración hasta que no se resuelva la solicitud de aplazamiento y fraccionamiento hecha por el obligado tributario (art. 65.5 LGT); por tanto, la Administración sí puede notificar la providencia de apremio antes de resolver sobre el aplazamiento, toda vez que no se franquea dicho límite.

El TS estima el recurso de casación con una tesis contraria a la sostenida por la AN. Con base al principio de buena administración y buena fe (implícito en los arts. 9.3, 103 y 106 CE) el Supremo considera que la Administración tiene el deber de dar respuesta motivada a las solicitudes formuladas por los ciudadanos. Por tanto, la misma no puede iniciar un procedimiento de apremio sin dar respuesta al contribuyente sobre su solicitud de aplazamiento o fraccionamiento de pago, incluso si la misma se efectuó ya iniciado el período ejecutivo. En este sentido, el TS considera que de la dicción literal del art. 65.5 LGT –que dispone que la Administración tributaria “podrá iniciar o, en su caso, continuar el procedimiento de apremio durante la tramitación del aplazamiento o fraccionamiento”– no se desprende una prohibición de  contestar las peticiones de los interesados cuando éstos han manifestado claramente su voluntad de pago. Recuerda así, que las solicitudes de aplazamiento o fraccionamiento incorporan una voluntad inequívoca de pago por parte del contribuyente que no puede ser ignorada por la Administración.

Por todo ello, el TS casa la sentencia de la AN y concluye que la Administración no puede iniciar un procedimiento de apremio respecto de una deuda tributaria sin analizar y dar respuesta motivada a la solicitud de aplazamiento o fraccionamiento hecha por el contribuyente, incluso si la misma se ha efectuado en período ejecutivo.

Texto completo en CENDOJ (Roj: STS 3279/2020 – ECLI: ES:TS:2020:3279).