JurisprudenciaNoticias

Tribunal Supremo

By 12 septiembre, 2018 No Comments
  • STS 1738/2017: Anulación de un Plan Parcial “en blanco”. No es necesaria la publicación para impugnar la forma de aprobación de un acuerdo.

 

STS 1738/2017, de 15 de noviembre: El Tribunal Supremo estima el recurso de casación interpuesto contra la sentencia de 10 de junio de 2016 del Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad Valenciana contra el Acuerdo del Pleno del Ayuntamiento de Villajoyosa de 21 de noviembre de 2013 por el que se aprueba el Programa para el Desarrollo de la Acción Integrada (PAI) de la Unidad de Ejecución Única del Sector PP-24 “Paradis Nord” del Plan General de Ordenación urbana de Villajoyosa.

El recurso planteado ante la Sala de instancia estimó en parte el recurso contencioso-administrativo declarando inadmisible el recurso planteado contra la aprobación condicionada del PP del Sector 24 y estimándolo en lo demás, anulando el resto del acto, por ser contrario a Derecho en todos sus términos. El TSJ de la Comunidad Valenciana acoge la tesis del Ayuntamiento y del urbanizador que afirman que el Plan Parcial no tiene carácter definitivo y por lo tanto no se han iniciado los plazos para que dicho Plan pudiera ser impugnado, algo verificable, según el Ayuntamiento por la falta de publicación.

El Tribunal Supremo rechaza este planteamiento afirmando que, al margen de las características de la aprobación producida, el recurso debió admitirse a trámite ya que la demanda cuestionaba la forma en la que esta aprobación se había producido. De esta forma rechaza la máxima, planteada por el TSJ de la Comunidad Valenciana, “si no existe publicación, la resolución carece de efectos”.

Hay que tener en cuenta que el Plan Parcial objeto del conflicto es un Plan «que, prácticamente está por hacer», carece de los diferentes informes sectoriales, preceptivos y vinculantes, de las determinaciones básicas del Plan parcial, como el levantamiento topográfico o la definición de parcela mínima, entre otras muchas. Además carece de publicidad y participación pública; y, se determina, también, que la subsanación será controlada por un mero informe de los Servicios técnicos municipales. No estamos por tanto ante la subsanación de un requisito o trámite concreto, «sino a la determinación de la propia esencia del Plan», superando de manera amplia el «test de subsanabilidad». Esto no quiere decir que no sea posible la aprobación condicionada de un Plan Parcial, sino que esa aprobación debe producirse «dentro de un ámbito de lógica y racionalidad».

Por todo ello acoge la tesis de nulidad del Acuerdo impugnado mantenida por el TSJCV y rechaza que no se pudiera impugnar el Acuerdo hasta su publicación cuando el objeto controvertido era realmente la forma de aprobación de un Plan además vacío de contenido y de futuro incierto.

 

Texto completo

 

 

Deja un comentario

*