Jurisprudencia

TS – IIVTNU

STS 313/2019. Los gastos de urbanización no pueden minorar el valor de transmisión o incrementar el de adquisición a efectos de cálculo del IIVTNU.

STS 313/2019, de 12 de marzo. Una sociedad recurre en casación la sentencia del Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad Valenciana que desestimó su recurso de apelación contra la sentencia del Juzgado de lo Contencioso-Administrativo núm. 1 de Alicante, que a su vez desestimó su recurso contencioso-administrativo contra tres liquidaciones del Impuesto sobre el Incremento del Valor de los Terrenos de Naturaleza Urbana.

La recurrente adquirió el terreno cuando aún estaba clasificado como rústico y lo transmite habiendo sido ya urbanizado, por lo que debió abonar los gastos de urbanización correspondientes. Entiende que comparar el valor de adquisición de un suelo rústico con el de transmisión de un suelo urbanizado no es posible, y que para que ambos sean comparables es necesario que los gastos de urbanización se añadan al valor de adquisición o, alternativamente, que se resten al valor de transmisión. En el caso concreto, si se tuvieran en cuenta esos gastos se trataría de un supuesto de venta a pérdida.

Ni las sentencias anteriores ni el Tribunal Supremo comparten este criterio. El Tribunal Supremo repasa su reciente jurisprudencia sobre el IIVTNU, especialmente a partir de la STC 59/2018, para comprobar si pueden tenerse en cuenta los gastos de urbanización a efectos de acreditar una pérdida de valor que, por tanto, no esté sujeta al impuesto.

La Sala no considera posible tomar como valor de adquisición un importe que esté conformado, entre otros, por partidas que se generaron posteriormente a la adquisición, dado que la urbanización del terreno fue posterior. Concluye que tampoco es posible restar estos gastos del valor de transmisión, pues éste se basa en el valor catastral y su método de cálculo no admite este tipo de operaciones. Lo que sucede es que afrontar estos gastos forma parte del contenido estatutario del derecho de propiedad, pero esto no afecta a la determinación de la base imponible del IIVTNU. Es más, haber afrontado estos gastos puede haber generado un mayor incremento del valor.

El Tribunal Supremo recuerda, asimismo, que lo que es objeto de gravamen es la riqueza potencial puesta de manifiesto por la adquisición, no el valor contable actualizado que figure en el balance de la recurrente.

Por estas razones, desestima el recurso de la sociedad recurrente.

Texto completo en CENDOJ (Roj: STS 958/2019 – ECLI: ES:TS:2019:958).